Consumidores en un mercado comprando productos básicos de la canasta familiar
Consumidores en un mercado comprando productos básicos de la canasta familiar
Foto de Colprensa
6 Jul 2022 04:26 PM

Bucaramanga es la octava ciudad más cara de Colombia, según el Dane

Ingrid Liliana
Jaimes Jaimes
Con el paso del tiempo, los precios de los productos de la canasta familiar en Bucaramanga tienden a aumentar.

Según el Departamento administrativo Nacional de Estadística (Dane), Bucaramanga alcanzó una inflación anual de dos dígitos a junio, lo que equivale a un 10.45%, por lo que la ubica como la octava ciudad más cara de Colombia.

Estas cifras representan directamente un aumento importante de los precios de la canasta familiar, ocasionando en los ciudadanos un sin sabor a la hora de gastar dinero, por lo que ahora se deben apretar mucho en su economía.

Según un experto de la facultad de Economía en Bucaramanga, el docente Mauricio Villamizar, quien hace parte de la Universidad Santo Tomás, “el tema de la inflación en la ciudad significa que nos va a alcanzar menos el dinero de hacer compras, porque la gran mayoría de la población recibe por lo general el mismo sueldo durante todos los meses del año, salvo en los meses de junio o diciembre que reciben primas legales y extralegales; sin embargo, cuando se va a la plaza de mercado, o al supermercado y antes compraba 30 productos, ahora se comprarán solo 16 o 20 productos”.

Añadió el economista que “esto significa que muchas personas sacrificarán lo que no es tan necesario, entre lo que se encuentra el ocio, la recreación, y si por el contrario se priorizan en situaciones como productos de la canasta familiar, el aseo, elementos que son fundamentales para el diario”.

Opinión de los ciudadanos

Esta situación de inmediato generó preocupación entre los habitantes de Bucaramanga, quienes piensan en su gran mayoría que el sueldo que ganan no les está alcanzando para cubrir todos los gastos del hogar.

Martha Martínez, quien gana en promedio un salario de un millón de pesos señaló que, “afortunadamente tengo trabajo, pero tengo que pagar el arriendo, la comida, los servicios, y el transporte, entonces prácticamente el sueldo ya no me está alcanzando, entonces tengo que vivir endeudándome para poder pagar lo que me hace falta, y lamentablemente no puedo dejar un dinero de mi sueldo para salir a disfrutar con mi familia, porque si tengo para pasear no tengo para comer”.

Esta misma situación la afronta Helena López, quien no gana en promedio el millón de pesos, porque labora diariamente en las calles de la ciudad de Bucaramanga para poder pagar el arriendo, darle de comer a sus tres hijos y comprar lo que hace falta en aseo y útiles escolares. Asegura que “me toca comprar arroz, lenteja o pastas, pero ya no se compra carne o pollo todos los días, si consumimos una proteína es por ahí una o dos veces a la semana, el restante nos toca huevos”.

Los precios de la canasta familiar aumentan de manera progresiva con el paso del tiempo, por eso las personas han dejado de realizar actividades de recreación o actividades que los saquen de la rutina, porque en realidad les toca apretarse en gastos, ya que si se tiene para comer no se tiene para vestir o viceversa.

Fuente
Sistema Integrado de Información