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15 Ene 2026 03:18 PM

En 148 puntos de Santander se está aplicando la vacuna contra el virus H3N2

Juan David
Quijano Castillo
La prioridad son los niños y los adultos mayores.

Santander le está apostando a la salud y a la prevención de enfermedades, con la finalidad de evitar contagios posteriormente pueden traer graves afectaciones a la salud, individual y colectiva.

Hay un virus que actualmente genera preocupación a nivel global y se trata del H3N2, que según explica la Secretaría de Salud de Santander, se trata de una variante de la Influenza.

Si bien hay riesgos y se ha intentado socializar, las posibles afectaciones, en el departamento, se celebra que hasta el momento no se ha presentado ningún caso de personas contagiadas con este virus.

De este virus no se ha presentado ningún caso en Santander” aseguró Edwin Antonio Prada Ramírez, secretario de Salud departamental.

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La vacuna

A pesar de que no se han presentado casos en el departamento, las alarmas igualmente siguen encendidas y las autoridades de salud invitan a la ciudadanía a que se apliquen la respectiva vacuna para evitar un posible contagio.

Está disponible la vacuna, con una efectividad del 80 al 90% y se tienen 148 puntos de vacunación en Santander”, aseguró el secretario santandereano.

Prioridad para la vacunación

“Para los niños menores de dos años, aplicarles y llevarles a su esquema de vacunación, para los mayores de 60 años que tengan algún síntoma respiratorio, EPOC, o alguna otra enfermedad respiratoria, más una inmunosupresión de base, es prioridad”, agregó el secretario Prada, quien además resaltó que también tienen prioridad para aplicarse la vacuna los trabajadores del sector de la salud.

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¿Qué es el H3N2 y cuáles son las afectaciones que puede generar?

El virus H3N2, un subtipo de la influenza A, es responsable de brotes estacionales de gripe en humanos, circulando globalmente desde la pandemia de 1968 conocida como la “gripe de Hong Kong”.

Esta cepa se caracteriza por proteínas hemaglutinina (H3) y neuraminidasa (N2) en su superficie, lo que facilita su transmisión por gotículas respiratorias.

Para las personas infectadas, los síntomas aparecen repentinamente: fiebre alta (superior a 38°C), escalofríos, tos seca persistente (hasta tres semanas), dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares intensos, fatiga extrema y dolor de cabeza. En niños, pueden sumarse diarrea o malestar estomacal.

Las afectaciones graves incluyen complicaciones como neumonía, exacerbación de enfermedades crónicas o hospitalización, especialmente en adultos mayores, niños, embarazadas y personas con comorbilidades. La vacunación anual y medidas higiénicas son clave para prevenir su impacto.