
La santandereana Consuelo Ordóñez fue retirada del cargo de la UAESP, en Bogotá, y es investigada preliminarmente
La santandereana Consuelo Ordóñez de Rincón, que venía desempeñándose como directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), de Bogotá, ahora fue separada del cargo tras un problema que deja en evidencia una de las peores crisis de la entidad en años.
La salida se dio tras el rechazo definitivo de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) a un plan para reformar el servicio de recolección de basuras en la capital colombiana.
Este revés representa un golpe significativo para la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, quien ahora debe replantear el futuro del aseo en la ciudad ante la inminente terminación de contratos actuales.
Esto, además, recuerda la problemática que se vivió en Bogotá con los problemas del aseo en la administración del que hoy es presidente de Colombia, Gustavo Petro.
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El punto de inflexión llegó con la Resolución 1018, emitida por la CRA el 19 de agosto de 2025, que ratificó la negación a la solicitud presentada por la UAESP.
La entidad buscaba implementar un nuevo modelo de Áreas de Servicio Exclusivo (ASE), pasando de las actuales 5 zonas a 6 a partir de febrero de 2026.
Este cambio coincidiría con el vencimiento de los contratos vigentes, adjudicados a cinco operadores: Bogotá Limpia, Promoambiental, Ciudad Limpia, Área Limpia y Lime, que han manejado el servicio en divisiones geográficas específicas.
Ordóñez, una santandereana con trayectoria en el sector público, defendió con vehemencia el esquema de ASE ante la CRA. Argumentaba que asignar operadores exclusivos por zonas mejoraría la eficiencia, garantizaría niveles de calidad uniformes y facilitaría la expansión del servicio, beneficiando directamente a los usuarios. Sin embargo, la comisión rechazó la propuesta por considerar que carecía de claridad en el modelo financiero y el esquema tarifario.
La caída de Ordóñez fue vertiginosa. En cuestión de días, pasó de abogar insistentemente por el plan a enfrentar una cascada de obstáculos: negativas regulatorias, críticas del Concejo de Bogotá por la falta de transparencia, y presiones internas que culminaron en la solicitud de renuncia por parte del alcalde Galán.
Además, la Personería Distrital abrió una indagación preliminar disciplinaria contra ella, investigando posibles irregularidades en la presentación del proyecto.
Desde su inicio, el modelo levantó polémica: se cuestionó la ausencia de audiencias públicas obligatorias, el potencial perjuicio a los recicladores de oficio –quienes podrían ver afectadas sus rutas informales–, y el incremento en tarifas para los usuarios.
Críticos, como concejales de oposición, acusaron a la UAESP de manipular cifras financieras para justificar el cambio, alegando que priorizaba intereses privados sobre el bien público.
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¿Ahora qué viene para Consuelo?
Con su salida de la UAESP, Ordóñez queda en el centro de especulaciones políticas.
Antes de asumir este cargo en Bogotá, fue candidata a la Alcaldía de Bucaramanga en las elecciones regionales de 2023, donde obtuvo 22.730 votos.
Ahora, con la reciente declaratoria de nulidad en la elección de Jaime Andrés Beltrán por parte del Tribunal Administrativo de Santander y el Consejo de Estado, se podrían avecinar elecciones atípicas en la capital santandereana.
El nombre de Ordóñez ya suena entre los posibles aspirantes, liberada de compromisos en la capital y con experiencia en gestión pública que podría impulsarla.