“Bucaramanga es una ciudad libre para quienes llegan a trabajar y aportar”: alcalde Cristian Portilla
El sector del centro comercial Megamall fue epicentro de una jornada de operativo migratorio adelantado por parte de la Alcaldía de Bucaramanga, contando con el apoyo de la Secretaría del Interior, la Policía Metropolitana de Bucaramanga, el Ejército Nacional y Migración Colombia.
El operativo tuvo como principal objetivo verificar los antecedentes y la situación actual de cada una de las personas extranjeras que se encontraban en el sector.
El sitio elegido es estratégico, entendiendo que, por esa zona, y pasando por barrios como Morrorico y Buenos Aires, es que inicia la vía que conecta con Norte de Santander y con la frontera con Venezuela.
La jornada estuvo liderada por el alcalde Cristian Fernando Portilla Pérez, quien afirmó lo siguiente: “Con orden, control y decisiones firmes, se protege a la ciudad”.
Le puede interesar: Alcalde de Barbosa espera regreso del tren
Lo que dejó el operativo
Este operativo dejó como resultado una persona capturada, que, tras haber sido encontrada con irregularidades y antecedentes delictivos, fue dejada a disposición de las autoridades encargados, para realizar su traslado hasta su lugar de origen.
“Como resultado, un ciudadano extranjero inició proceso de expulsión del país debido a sus reiteradas faltas a las normas de convivencia, marcando un mensaje claro de autoridad frente a quienes pretenden delinquir en la ciudad”, explicó la Alcaldía de Bucaramanga.
Bucaramanga de puertas abiertas
A diario son cientas las personas que cruzan fronteras para llegar a otros territorios a buscar oportunidades de mejora, opciones de salir adelante y superarse, y esto es algo que también sucede en la frontera colombo-venezolana.
Como puede suceder en cualquier lugar del mundo, hay personas que llegan a lugares nuevos y no llegan a hacer cosas positivas, por lo que inevitablemente se va a generar rechazo, pero cuando no sucede y al contrario, llegan a aportar, el rechazo no tiene cabida y se genera un ambiente de respeto y vibras positivas.
“El mensaje es claro: Bucaramanga es una ciudad abierta para quienes llegan a trabajar y aportar, pero no tolera a quienes infringen la ley y afectan la seguridad y la convivencia”, agregó la administración municipal.