Vendedores informales se sienten afectados por el manejo del espacio público en Cúcuta
La situación de los vendedores informales en la ciudad de Cúcuta continúa siendo motivo de preocupación. Así lo expresó Jeisson Botello, presidente del Sindicato de trabajadores de la economía informal de Norte de Santander (SINTRAECONS), quien en entrevista con la FM, denunció una serie de problemáticas que, según afirmó, afectan diariamente a cientos de familias que dependen del comercio informal.
Uno de los principales señalamientos realizados durante la entrevista fue la constante estigmatización que, según Jeisson, enfrentan los vendedores informales por parte de las administraciones locales. Aseguró que este sector ha sido tratado como un problema de orden público y no como una población que requiere acompañamiento, regulación y garantías para ejercer su derecho al trabajo.
A esta situación se suma el presunto hostigamiento por parte de algunos comerciantes formales. Jeisson declaró que existen comerciantes que “les hacen la vida imposible” a los vendedores informales, con el objetivo de sacarlos del espacio público. Esta confrontación, indicó, se da en un contexto en el que no existen canales efectivos de diálogo ni soluciones concretas que permitan una buena convivencia entre ambos sectores.
Escrito por: Darwin Correa
Otro de los problemas señalados es la imposibilidad de acceder a créditos legales o a ayudas del Estado. Botello explicó que la falta de alternativas financieras empuja a muchos vendedores a recurrir a sistemas de préstamo informales conocidos como “gota a gota”, los cuales representan un alto riesgo económico y personal para quienes los utilizan. Según manifestó, esta situación financiera es una de las mayores barreras para que los vendedores informales puedan mejorar sus condiciones de vida o formalizar sus actividades.
En cuanto a la actuación de las autoridades, Jeisson reconoció que la actual administración municipal no ha realizado operativos de control de manera pública; sin embargo, denunció que sí se han presentado decomisos de mercancía. “Nos han metido a los parqueaderos, nos han sacado los puestos, han botado la mercancía. Todo eso está documentado en videos”, aseguró, señalando que este tipo de acciones genera pérdidas económicas para los vendedores.
Él también mencionó el desconocimiento, por parte de la fuerza pública, de las leyes y sentencias de la Corte Constitucional que protegen los derechos de los vendedores informales. Según indicó, esta falta de conocimiento se traduce en procedimientos que afectan directamente su derecho al trabajo y a la subsistencia diaria. “Eso nos afecta todos los días”, afirmó.
Una de las cosas que mayor preocupación genera entre los vendedores informales es la política pública de espacio público aprobada el año anterior por el Concejo Municipal, a iniciativa de la administración local. Jeisson advirtió que esta política podría generar graves problemas en el manejo del espacio público y reactivar dificultades por las que no habían pasado hace cuatro años.
Aseguró que el objetivo del sector no es la confrontación, sino el reconocimiento de sus derechos y la construcción de soluciones que les permitan trabajar de manera digna, en el marco de la ley y con garantías reales por parte del Estado.
Escrito por: Darwin Correa.